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martes, 17 de mayo de 2011

El cine llegó en Metrocable al Nororiente

 Medio millón de personas viven en los 26 barrios de las cuatro comunas del Nororiente de Medellín. Hasta esa zona, la más densamente poblada de la ciudad, llegó Eurocine, pero la ausencia de un público formado hizo que pocos lo aprovecharan.



Con el sol en los ojos y una nube que anunciaba que más tarde llovería salí de mi casa, caminé unas cuantas cuadras para coger el integrado del Metro y cuando llegué a la esquina indicada demoré más de 10 minutos esperando que pasara. El sistema integrado me dejaría en la estación Acevedo del Metro de Medellín, como no estoy acostumbrada a montarme en él se me hizo difícil sostenerme pues al lado izquierdo tiene dos asientos, al derecho solo uno y unas barras que apenas alcanzan a mitigar la velocidad con la que frecuentemente manejan los conductores de esta ruta.

No me gusta montarme en esa estación pero valía la pena para dar el paseo en Metro Cable de la Línea K del Metro y visitar el Parque Biblioteca España, un proyecto educativo que se emprendió para mejorar la calidad de vida de los habitantes de las zonas más vulnerables de la ciudad, entre ellas la comuna Nororiental.

 Ver la realidad que desconocen muchos montada en un vagón sostenido de un cable es duro, tejas rotas, piedras, ladrillos sosteniendo techos, callejones, casas hechas en materiales vulnerables a una tormenta y construidas en montañas empinadas, creo que no es nada comparado a la realidad que afrontan las miles de familias que viven allí.

Como referente de bienestar social, la construcción del Parque Biblioteca ha contribuido a la recuperación del espacio tanto físico como moral de las comunidades que vivían aislados por la violencia, convirtiéndose hoy en símbolo de transformación social, cultural y económica con la generación de empleo para los mismos habitantes de la zona y la disminución de la pobreza no sólo material sino también intelectual brindando capacitaciones para formar iniciativas empresariales, además de incluir a la sociedad en proyectos de entretenimiento como la lectura y el cine, la programación es los sábados a las 2:00 de la tarde para  los niños y a las 4:00 de la tarde para jóvenes y adultos.  Este mes se hizo un convenio con el Festival de EUROCINE comunitario, que en principio las proyecciones estarían como habitualmente en el Centro Colombo Americano y en el 2011 en la Comuna 13, del 11 al 15 de mayo.

Muy pocos los que estuvieron 


Llegar a un lugar distinto, vivir ambientes diferentes y sentirse extraño es lindo, porque te hace abrir los ojos y ver más allá de los noticieros, los periódicos y las películas. No sé porque pero los habitantes de esta comuna reconocen muy bien  quien es extraño en su territorio. Un niño de 11 años calvo, con sarpullidos en su cabeza, huella de una tintura verde que se aplico y a su mamá no le gustó;  me  ofreció contarnos la historia de su barrio y de la biblioteca, pero la respuesta fue que ya me la sabía. Con esto los niños buscan que les den dinero.

La entrada al auditorio era oscura, la risa me  invadió y después de 5 minutos nos arriesgamos a tomar asiento. La película que proyectaban era “Los Edukadores”, película alemana del año 2004, escrita y dirigida por el austriaco Hans  Weingartner y protagonizada por Daniel Brühl. Basada en una historia de amor que desemboca en ideales revolucionarios. Con una idea original “Los Edukadores”, grupo conformado por 2 jóvenes, que  tratan de cambiar el mundo entrando a  mansiones de millonarios con un objetivo claro, cambiar de lugar los objetos de estas y dejar un mensaje “eres demasiado rico”, para que el sistema burgués caiga y allá una sociedad equitativa y con libre expresión .

La asistencia a la proyección no fue muy concurrida, el público lo conformaban 8 niños, 2  jóvenes y 4 personas adultas. No paso mucho tiempo para que las personas asistentes empezaran a retirarse.   Los niños  fueron los primeros,   el ritmo de la película creo al parecer que los aburrió.  Aunque la temática tampoco era la indicada para los ellos, lo tomaron como un juego e incomodaban entrando y saliendo a María Alejandra Rúa,  instructora en formación de público de Comfama, artista plástica y experta de cine y fotografía, quien era la encargada de mantener el orden en la función.  De San Antonio de Prado, El Poblado y La Estrella eran las 4 personas adultas que acudieron a la invitación.

La cultura del cine hay que formarla, tal vez en barrios como Santo Domingo hay que crearla y así aprovechar espacios agradables, educativos y  divertidos para mitigar la dura realidad a la que se enfrentan cada día.

Me sentí en un pueblo, hizo mucho frío al salir del auditorio y  mirar la ciudad y verse tan alto crea una sensación de descanso de la ciudad pero a la vez lejanía.

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